Drogué a ese chico, pervertí su mente y le quité razones para vivir.
Me reí del mocoso, lo hice dudar y que perdiera la fe.
Le mentí, lo desnudé y lo convencí de que siempre ha estado todo mal.
Tiré sus poemas a la basura, sus canciones por la ventana y quebré sus alas.
Le hice odiar todo lo que el amaba.
Logré que se sintiera incapaz, y ahora no sabe que hacer.
Quemé sus ganas, le tapé los ojos y lo violé.
No se siente bien, quiere vomitar pero no puede.
Tiene frío, se va a enfermar.
Lo ahogo en una tina negra con hielos
Me río de su desesperación, pero él ya no siente nada.
Me río de su desesperación, pero él ya no siente nada.
Me río de su desesperación, pero él ya no siente nada.
Extrañas, enfermas, retrógradas y sonrientes.
Excitadas, con ganas de chupar su pasión.
Mentirosas, diciendo lo obvio he imposible.
Publicistas, periodistas, productoras, escritoras y poetas.